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Rinosinusitis y humo de cigarrillo
La exposición al humo de cigarrillo en no fumadores puede acompañarse por rinosinusitis crónica.
En reiteradas ocasiones se ha enfatizado la importancia de la exposición al humo del cigarrillo en personas no fumadoras. Existen múltiples investigaciones relacionadas a estas circunstancias y el desarrollo de alteraciones en la función pulmonar, crisis asmáticas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y cáncer de pulmón. Pero éstas no son las únicas afecciones del aparato respiratorio a la que pueden estar expuestos los fumadores pasivos. Un ejemplo de ello nos lo brinda una reciente publicación en la prestigiosa revista médica Archives of Otolaryngology-Head & Neck Surgery. En ella, un grupo de investigadores de la Brock University, en St Catharines, Ontario (Canadá) alertan sobre la relación entre la exposición al humo de tabaco en no fumadores y el riesgo de desarrollar rinosinusitis crónica.
Estas afirmaciones surgieron a partir de un estudio que incluyó nada menos que a 306 pacientes no fumadores a quienes se había diagnosticado rinosinusitis crónica. La rinosinusitis crónica es una inflamación de la cavidad nasal y de los senos paranasales que puede presentarse de manera aguda o instalarse de manera crónica, tal como es el caso de los sujetos que participaron en el estudio mencionado. Se había constatado exposición al humo de tabaco en el hogar, en ámbitos laborales, en lugares públicos y en reuniones sociales fuera del hogar.
Cuando se comparó a este grupo con personas sin exposición al humo de cigarrillo, se observó que la rinosinusitis era mucho más frecuente entre quienes habían tomado contacto con más lugares con humo de cigarrillo y, luego de analizar diversos factores, los investigadores concluyeron que el humo proveniente de fumadores era responsable de hasta el 40% de las rinosinusitis crónicas entre personas que no fumaban. Una reflexión adicional podría ser investigar las implicancias de estas cuestiones si las personas estudiadas fueran jóvenes o niños, ya que el presente trabajo incluyó sujetos adultos (promedio de edad: 54 años). Por otra parte, de la investigación surgió también el hecho de que la mayoría de los pacientes expuestos al humo de cigarrillo provenientes de fumadores que los rodeaban no había tenido lugar en su domicilio ni en su sitio de trabajo sino en lugares públicos. Por supuesto, cuanto mayor era la exposición o los lugares en los cuales habían tomado contacto con la sustancia presente en el humo del cigarrillo, mayor era el riesgo de desarrollar rinosinusitis crónica.
Leyes con bases firmes
Conocer este tipo de novedades nos sirve para confirmar la importancia de contar con legislación que proteja a quienes no fuman, ya sea porque nunca lo han hecho o porque han logrado superar su adicción a la nicotina. En efecto, resultados como los mencionados sirven de fuerte aval a ese tipo de leyes, a la vez que echan por tierra las objeciones o el descrédito que algunos fumadores manifiestan frente a las restricciones de prohibir el cigarrillo en el ámbito público. Este tipo de medidas, que deberían extenderse al ámbito doméstico o social, intentan proteger a quienes no fuman del daño producido por el cigarrillo. Por otra parte, esta limitación impuesta a los fumadores puede ayudarles también a ellos a reforzar su intención de abandonar el hábito.
Reflexione sobre estos ítems, defendamos nuestros derechos y adoptemos una conciencia solidaria con nuestros semejantes.
Editora Médica Digital, junio de 2010 |